Los Orígenes de Río Mayo
Mucho antes de la llegada de los primeros colonos, los tehuelches transitaban este territorio desde tiempos ancestrales, utilizando varios pasos naturales a lo largo del río como punto de cruce en sus desplazamientos por la Patagonia según lo que hemos aprendido de los primeros exploradores.
Fue precisamente en la primera quincena de enero de 1886 cuando el Coronel Luis Jorge Fontana, durante su expedición, bautizó al río con el nombre “Mayo” en homenaje al oficial Gregorio Mayo, quien lo había explorado por encargo suyo. Los propios aborígenes tehuelches lo llamaban Aayones, que en su lengua significaba “Tierra de Pantanos”.
Sobre ese mismo paso natural comenzó a gestarse la población actual, con los primeros asentamientos estables en 1901, cuando el francés Emilio Loyaute se instaló en el margen sur, donde luego se conocería como La Bajada. Ese mismo año se establecen Guido Perratonni y Catalinni. En 1903 nació Berta Loyaute, el primer registro de nacimiento en el lugar.
En los primeros años del siglo XX, la zona ya comenzaba a recibir nuevas familias y pobladores. Sin embargo, el reconocimiento oficial llegaría décadas más tarde. Aunque los lotes ya habían sido trazados con anterioridad en lo que los vecinos describían como un paraje de condiciones ideales para convertirse en centro poblado, fue recién el 22 de agosto de 1935 cuando el decreto 7512 le otorgó existencia legal bajo el nombre de Paso Río Mayo, marcando el inicio institucional del pueblo.
